Hace algunos años, hojeando una revista cultural, me encontré una serie de viñetas, muy bien realizadas y casi fotográficas, cuyo tema era los rincones de una habitación cualquiera. Esos espacios olvidados a los que casi no prestamos atención, que pensamos carentes de valor estético y no siempre tratamos que luzcan bien: tocadores, buroes, escritorios, libreros, repisas, mesas, trasteros y otros rincones de la casa. Los trabajos presentaban diversas perspectivas: aéreas, de abajo hacia arriba, con efectos monumentales, etc. En fin, un trabajo excelente.
Pues bien, los invito a sumergirse en esos rincones donde duerme el olvido y hacer una buena cosecha de haiku:
mesa de noche
descansan los anteojos
sobre los libros
(Es el primero

