Hola, Isabel.

Muchas gracias por leerlo y molestarte en comentar

. Me alegro que te haya gustado. Tu variante está genial. No te hace falta mi permiso, aunque siempre lo tendrás

.
Pensando en el último verso, tuve la tentación de aludir al canto del ruiseñor, puesto que también los estaba escuchando. Pero lo que me sorprendió fue levantar la cabeza (estaba sentado) y sobre mí, a pocos metros, ver un ruiseñor en una rama. Estuvo apenas diez segundo y se fue. Pero me sorprendió porque muy pocas veces los he visto tan de cerca. En el parque del Capricho de Madrid, hay muchos, pero a la que oyen un ruido o te acercas un pelín, se van rápidamente. Son muy escurridizos

. Así que, aunque en la escena se escuchaban ruiseñores, como lo que más me sorprendió fue la imagen, preferí mencionar solo la figura del ruiseñor. El plumón (lo que primero llamó mi atención, antes de ver al ruiseñor) no sé si pertenecía a él o no, tal vez fuera de otro ave que había estado por el árbol.
