Compañera Isabel, tu haiku huele a limpio e incita a aspirar su aroma y olvidarse un poco de todo lo terreno, a suspirar profundamente y cerrando los ojos, liberarse. No se si habré acertado en la interpretación...¿se trataría de un haiku filosófico o existencial?
Hola Manuel, si, es justamente eso que dices: aire, espacios abiertos, un agradable aroma que se cuela en nosotros y logra la magia de que olvidemos todas las obligaciones y problemas...