Pasaba sus noches envuelta en su manta junto a la entrada del parking de un hospital, justo debajo de una macilenta luz de farola. Rechazaba abrigo, paraguas, bocadillos, leche, y orinaba en una bolsa de plástico que por la mañana vaciaba en algún arbellón cercano. Llevaba sus escasas pertenencias en un carro del supermercado. Pensé muchas veces en esa mujer, en cuál sería su historia, si estaría en sus cabales o demenciada; os confieso que tenía mis dudas al respecto. He sabido de casos de gente que teniendo un hogar propio, dormían en las calles; decían tener graves pesadillas en sus camas. El mundo es un lugar extraño a veces, tan extraño y siniestro como lo familiar, por paradójica que os pueda resultar dicha afirmación. Ya hace algún tiempo que he dejado de ver a esa mujer anciana. Ahora cada vez que paso junto a ese lugar concreto, sigo recordándola; solo que ya es ausencia.
Seto aplastado,
sin la vieja indigente
ya solo un hueco.
Barlo
solo un hueco
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JLV
Si algún día pasas por el Hospital La Fe, en Valencia, y miras junto a la entrada del parking que está junto al Infantil, podrás ver ese hueco sobre el seto que delimita el área de aparcamiento, en el exterior, del lado de la calle Avda. Campanar. Casi todos todos los días guardo cola a la entrada de ese parking.
Salud
Barlo

