Me ha gustado esa personificación infantil de la luna, Enrique. Y en el marco en que la realizas. Quizás, porque también yo tengo esa sensibilidad hacia los naranjos, por razones que de sobra conoces. Es bueno.
También vivo entre naranjos, aunque ya van quedando menos huertos y más reparcelación. Ya los subí, creo, a paseos.net, pero por unirme al círculo naranja
Joven naranjo,
entre maleza crece
dando sus frutos