luna y mar
Publicado: 03 Dic 2004, 14:26
largo es el viaje,
bajo el cielo estrellado
luna mar tierra
La noche cubre poco a poco el mar en Punta Cañaverosa. Las olas allí abajo ya casi sólo se oyen. El pequeño olivo se hace por momentos invisible.
Ahora la luna aparece muy lentamente sobre el mar. Es una luz blanca brillante y perfectamente redonda. La noche es cada vez más cerrada y la luna más clara.
Se eleva muy despacio. Parece atravesar un pequeño grupo de nubes y reaparece resplandeciendo blanquísima.
Sobre el mar traza un camino cada vez más anche de color plata. Brilla en olas diminutas con sus reflejos y sus sombras.
El horizonte es ya sólo una intuición, una línea invisible sobre el mar, entre dos enormidades oscuras. Pero justo debajo de la luna cada vez más alta brilla como el filo de un cuchillo bajo una luz, y justo sobre él una sombra difusa separa al mar de la luna.
Bajo la luz de la luna una nube opaca toma la forma de un elegante ánsar en pleno vuelo hacia tierra adentro.
La luz del faro del Pescador, en Santoña, parpadea. Más lejos otro faro también puntea de luz la costa oscura.
Huele el aire al salitre marino y suena con el batir de las olas. Ahora el olor de las plantas también impregna el aire nocturno. Unas gaviotas chillan en algún lugar entre el cielo y el mar.
Brilla blanca la espuma de las olas al chocar contra las rocas. Bajo la luna la marea comienza a bajar.
Y muy lejos, hace tiempo, una niña comienza a cantar
sale la luna
redonda, tan redonda
una bandeja
bajo el cielo estrellado
luna mar tierra
La noche cubre poco a poco el mar en Punta Cañaverosa. Las olas allí abajo ya casi sólo se oyen. El pequeño olivo se hace por momentos invisible.
Ahora la luna aparece muy lentamente sobre el mar. Es una luz blanca brillante y perfectamente redonda. La noche es cada vez más cerrada y la luna más clara.
Se eleva muy despacio. Parece atravesar un pequeño grupo de nubes y reaparece resplandeciendo blanquísima.
Sobre el mar traza un camino cada vez más anche de color plata. Brilla en olas diminutas con sus reflejos y sus sombras.
El horizonte es ya sólo una intuición, una línea invisible sobre el mar, entre dos enormidades oscuras. Pero justo debajo de la luna cada vez más alta brilla como el filo de un cuchillo bajo una luz, y justo sobre él una sombra difusa separa al mar de la luna.
Bajo la luz de la luna una nube opaca toma la forma de un elegante ánsar en pleno vuelo hacia tierra adentro.
La luz del faro del Pescador, en Santoña, parpadea. Más lejos otro faro también puntea de luz la costa oscura.
Huele el aire al salitre marino y suena con el batir de las olas. Ahora el olor de las plantas también impregna el aire nocturno. Unas gaviotas chillan en algún lugar entre el cielo y el mar.
Brilla blanca la espuma de las olas al chocar contra las rocas. Bajo la luna la marea comienza a bajar.
Y muy lejos, hace tiempo, una niña comienza a cantar
sale la luna
redonda, tan redonda
una bandeja