Transcurre el tiempo.
De violación a reglas
es sabio el hombre
sabio
Respuesta
Saludos
isa
MirtaGili: si por un casual fui yo quien hiciera ese comentario (corrígeme si me equivoco)
me referí a Issa, (Kobayashi Issa, 1762-1827) un clásico del que se dice que era el menos japonés de los poetas japoneses.
En cuanto a
Transcurre el tiempo.
De violación a reglas
es sabio el hombre
no es un haiku porque sencillamente es como un aforismo, una sentencia, o un pensamiento moral o filosófico si quieres, pero precisamente por eso no está del lado del haiku. Recuerda: haiku es instantánea, es imagen, no es intelecto es sensación. No podrías fotografiar eso que expresas. No es objetivo. Es abstracto. Y además en un pensamiento, al igual que en un haiku con interrogación, pones de manifiesto al "yo" que interroga, te pones tú como motivo del haiku y no lo exterior.
Quizá sirva en parte este modesto comentario para responder al compañero Carlos respecto a su pregunta sobre "...en la montaña". Pues allí también hay un preguntar; un "yo" que interroga, y que además realiza voluntariamente una especie de juego de ingenio (nuevamente el "yo"l, el intelecto anda presente ahí) entre el fenómeno de las "nieves perpetuas" de las altas montañas y esas "sombras perpetuas" que evidentemente no lo son ya que desaparecen con la oscuridad. Esa es la idea. Y como es lógico y natural puedo estar equivocado.
Salud
En cuanto a
Transcurre el tiempo.
De violación a reglas
es sabio el hombre
no es un haiku porque sencillamente es como un aforismo, una sentencia, o un pensamiento moral o filosófico si quieres, pero precisamente por eso no está del lado del haiku. Recuerda: haiku es instantánea, es imagen, no es intelecto es sensación. No podrías fotografiar eso que expresas. No es objetivo. Es abstracto. Y además en un pensamiento, al igual que en un haiku con interrogación, pones de manifiesto al "yo" que interroga, te pones tú como motivo del haiku y no lo exterior.
Quizá sirva en parte este modesto comentario para responder al compañero Carlos respecto a su pregunta sobre "...en la montaña". Pues allí también hay un preguntar; un "yo" que interroga, y que además realiza voluntariamente una especie de juego de ingenio (nuevamente el "yo"l, el intelecto anda presente ahí) entre el fenómeno de las "nieves perpetuas" de las altas montañas y esas "sombras perpetuas" que evidentemente no lo son ya que desaparecen con la oscuridad. Esa es la idea. Y como es lógico y natural puedo estar equivocado.
Salud
Todos conocen el Camino; pocos lo recorren

