Hola a todos.
Ya estamos de vuelta. Las vacaciones, como todo lo bueno, acaban terminándose. Bueno, de hecho todo termina, sea bueno o malo, aunque de alguna manera, lo bueno siempre parece acabar antes.
Empezaré por responder a la tan educada pregunta "¿cómo han ido las vacaciones por Menorca?" con un lacónico "mal". Y es que l'illa de sa calma ya no es lo que era. Grúas de construcción por doquier, garrulos infestando las playas con sus radios a todo trapo vomitando esa especie de flamenco-pop-chillout-fusion que escuchan ellos entre grito y grito, pijos con sus barcos (hay que ver cuanto dinero tiene la gente) convirtiendo playas vírgenes en puertos deportivos y niños, niñatos y becerros berreando su mala educación y dando pelotazos y cubriendo de arena a los pocos nudistas que osábamos mostrar nuestros culos blancos a un sol que de pura vergüenza se ha escondido todo el agosto.
Una lástima, lo de Menorca, si señor. Pero como decía antes, todo lo bueno tiene un final y éste siempre llega demasiado pronto. Aunque como también recordábamos, lo malo, por muy terrible que llegue a ser, también tiene fecha de caducidad. Esperemos que la de la masificación y el turismo cutre y de borrachera no tarde mucho en llegar...
Y ante este panorama, tocan senryus, que no haikus.
playa nudista
tras las gafas de sol
los voyeurs miran
Se que parece mentira, pues un servidor dista mucho de alcanzar las proporciones del admirado Nacho Vidal, pero os aseguro que dos chicas me hicieron una foto tal y como mi madre me trajo al mundo. Si, si. Así, con todo el morro. A un metro del menda (si, yo mismo aún no me lo acabo de creer pero os juro que es cierto)
Por la noche vigilad donde pisáis. Podríais terminar pisando la cena de alguien...
vino barato
se dibuja una mueca
en su rostro ebrio
Los huéspedes que después de dar buena cuenta del vino, del gin, o de la sangría, lograban encontrar la habitación de la pensión, hacían tal ruído que no había manera de descansar.
ses persianes (1)
a portazos los huéspedes
van despertando
No quedaba más remedio que levantarse a primera hora de la mañana, ir al lavabo y asearse un poco. Con los nervios destrozados, eso si.
se afeita el huésped
entre la espuma blanca
la sangre roja
A veces, uno incluso olvidaba que se hallaba en Menorca y parecía no haber marchado del barrio barcelonés de Gràcia
camino de ronda
excrementos de perro
marcando el rumbo
Por la noche, intentábamos conseguir la paz e intimidad que durante el día nos era negada. Descubrimos un local donde un grupo de jazz tocaba un concierto. Esta es la nuestra, pensamos. Sin niños, sin gente luciendo el toro de osborne en camisetas sin mangas, sin niños de papá comentando sus correrías en la bolsa...pero no, no hubo suerte tampoco esa noche. Y es que a pesar de la queja de nuestros políticos sobre la crisis demográfica que azota al país, unos cuantos irreductibles (como los galos, por tutatis) se empeñaban en demostrar lo contrario, y parecía que todos ellos se hubieran dado cita en Ciutadella en lo que parecía una especie de congreso sobre la fertilidad. Niños chillones, hiperactivos y sobrealimentados correteando y tropezando por todo el local.
niños gritando
la cantante de jazz
se queda afónica
Llegados a estos extremos, ya todo empezaba a molestar. Uno se vuelve irritable, y el más leve incidente hace aflorar al crítico bastardo que todos llevamos dentro.
un hombre calvo
relucen en su cráneo
luces alógenas
Aún así, en alguna rara ocasión, llegué a disfrutar de cierta sensación de plenitud que me había sido esquiva durante todas las vacaciones. Entonces, aprovechaba esos insólitos momentos para disfrutar de mi pareja, del mar, y también de los haikus...o algo parecido.
desnudo
escribo haikus
en la arena
satisfacción
(1) ses persianes es el nombre de la pensión donde nos alojábamos
Saludos
Jordi Climent
Vuelta de vacaciones
- grego
- paseante haijin

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Hola, Jordi, se me había olvidado
a mi también me ha gustado tu escrito
, aunque no lo que describes, lógicamente.
Qué difícil es ya encontrar un sitio dónde gozar de un poco de tranquilidad .
Tu último haiku, aunque no entre en métrica, me gustó mucho.
La desnudez en el haiku es un tema muy interesante.
En el libro de Santoka, El monje desnudo, de Vicente Haya, Chantal Maillard, Akiko Yamada y José M. Martín Portales, Ediciones Miraguano, se comenta lo siguiente sobre la desnudez:
"Taneda Santóka (1882-1940), el monje que exhibe su desnudez en sus haikus -desnudez física, desnudez de alma, alcoholismo, pobreza-, representa la prueba viva de que el ser humano puede transmutar su fracaso en excelencia. Santóka es el último monje itinerante de la historia de Japón. En uno de sus diarios postreros escribe: 'No soy otra cosa que un monje errante. No hay nada que se pueda decir de mí excepto que soy un peregrino loco que ha gastado toda su vida de aquí para allá, como las plantas que flotan en el agua que va discurriendo de una orilla a otra. Parece patético pero he encontrado la felicidad en esta vida miserable y tranquila. El agua fluye, las nubes pasan, sin nunca pararse ni establecerse. Cuando sopla el viento, caen las hojas. Como nadan los peces o vuelan los pájaros, yo ando y ando,y sigo adelante...'. "
Para mi esa desnudez significa exponernos, ser más transparentes, decir lo que realmente somos y vivimos. No inventarnos historias raras, ni palabras artificiosas.
Que nuestros versos transparenten la sensación vivida, la esencia del momento haiku.
a mi también me ha gustado tu escrito
Qué difícil es ya encontrar un sitio dónde gozar de un poco de tranquilidad .
Tu último haiku, aunque no entre en métrica, me gustó mucho.
La desnudez en el haiku es un tema muy interesante.
En el libro de Santoka, El monje desnudo, de Vicente Haya, Chantal Maillard, Akiko Yamada y José M. Martín Portales, Ediciones Miraguano, se comenta lo siguiente sobre la desnudez:
"Taneda Santóka (1882-1940), el monje que exhibe su desnudez en sus haikus -desnudez física, desnudez de alma, alcoholismo, pobreza-, representa la prueba viva de que el ser humano puede transmutar su fracaso en excelencia. Santóka es el último monje itinerante de la historia de Japón. En uno de sus diarios postreros escribe: 'No soy otra cosa que un monje errante. No hay nada que se pueda decir de mí excepto que soy un peregrino loco que ha gastado toda su vida de aquí para allá, como las plantas que flotan en el agua que va discurriendo de una orilla a otra. Parece patético pero he encontrado la felicidad en esta vida miserable y tranquila. El agua fluye, las nubes pasan, sin nunca pararse ni establecerse. Cuando sopla el viento, caen las hojas. Como nadan los peces o vuelan los pájaros, yo ando y ando,y sigo adelante...'. "
Para mi esa desnudez significa exponernos, ser más transparentes, decir lo que realmente somos y vivimos. No inventarnos historias raras, ni palabras artificiosas.
Que nuestros versos transparenten la sensación vivida, la esencia del momento haiku.
Callar es otro cantar. Rafael Courtoisie
https://grego.es
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